Una de las mayores dificultades del trabajo de un psicólogo para adolescentes en Sanlúcar la Mayor es, simplemente, hacerles pasar por la puerta de la consulta y abordar sus creencias poco útiles sobre la terapia. Las creencias negativas suelen deberse al estigma que rodea a los problemas de salud mental o a las experiencias negativas de búsqueda de ayuda propias o de amigos. Como los padres u otros cuidadores suelen obligar a los jóvenes a asistir a terapia, también suelen negar la gravedad del problema que presentan, creen que el psicólogo no será útil para tratar su problema particular o que sus dificultades no se tomarán en serio.
Otras barreras que impiden que los jóvenes se comprometan con la terapia son el no querer reconocer que existe un problema, la vergüenza o el pudor por el problema, el miedo a ser juzgados por los demás o a que se les considere «locos», y la preocupación por su privacidad y confidencialidad. La identificación y el tratamiento de estos temores -incluso cuando hay límites- deben hacerse rápidamente, con empatía y con un lenguaje apropiado para el desarrollo.
Eso es algo de lo que somos muy conscientes en Fromm Bienestar.
