El psicólogo puede ser un apoyo y ofrecer asesoramiento a los adolescentes que lo necesiten. Es importante señalar que el papel del terapeuta no es hacerse cargo de los problemas del individuo y resolverlos por ellos. Es el de ayudar a desarrollar las habilidades de la persona para afrontar mejor las dificultades de su vida. Así serán capaces de encontrar soluciones a sus propios problemas y fomente la resiliencia del joven.
También puede ayudar al adolescente a desarrollar más autoestima o cambie la forma en que se ve a sí mismo o explore las razones detrás del comportamiento. Así podrá encontrar maneras más saludables y útiles de lidiar con su angustia.
