Violencia Filioparental - frommbienestar.es

La convivencia familiar puede verse fracturada por comportamientos que desbordan a los progenitores. En Fromm Bienestar, entendemos que detrás de la agresividad hay un grito de auxilio y una desregulación emocional que tiene solución. No estáis solos; hay una salida basada en el respeto y el amor.

¿Qué es la Violencia Filioparental?

La violencia filioparental (VFP) se define como el conjunto de conductas reiteradas de agresión física (golpes, empujones), verbal (insultos, gritos) o no verbal (amenazas, ruptura de mobiliario) dirigidas a los padres o figuras de autoridad.

A diferencia de conflictos puntuales, este fenómeno responde a un patrón donde el adolescente utiliza la violencia para obtener poder o control dentro del sistema familiar.

Señales de alerta en el comportamiento

  • Agresiones físicas y materiales: Golpes, empujones o el hábito de romper muebles y objetos del hogar durante las discusiones.

  • Violencia psicológica y coacción: Insultos constantes, gritos y amenazas de autolesión o de interponer denuncias falsas contra los padres para manipular la situación.

  • Desprecio a la autoridad: Desobediencia sistemática y falta absoluta de respeto a las normas básicas de convivencia.

El Enfoque Científico: ¿Por qué ocurre?

  • Desde la neurobiología y la psicología sistémica, la violencia filioparental no se explica por una «maldad» intrínseca del adolescente, sino por una combinación de factores que en Fromm Bienestar abordamos con precisión técnica:

    1. Disfunción en la Autorregulación Emocional: El adolescente presenta dificultades en el lóbulo frontal para inhibir impulsos y gestionar la frustración.

    2. Modelos de Apego Inseguro: Alteraciones en los vínculos primarios que generan una comunicación basada en la defensa y el ataque.

    3. Factores Externos: El impacto de la salud mental subyacente (TDAH, trastornos de conducta o ansiedad) que actúa como catalizador de la agresividad.

Hay Salida: Nuestro Modelo de Intervención en Sevilla

En nuestro centro de Mairena del Aljarafe, transformamos el conflicto en una oportunidad de crecimiento. Nuestro programa especializado se centra en:

  • Terapia Cognitivo-Conductual: Para que el menor aprenda a identificar sus «disparadores» de ira y sustituya la agresión por la palabra.

  • Entrenamiento Parental: Dotamos a los padres de herramientas de comunicación no violenta y establecimiento de límites firmes pero afectuosos.

  • Restauración del Vínculo: Trabajamos para que la luz y la calma vuelvan al hogar, sanando las heridas emocionales de ambas partes.

 
 

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