El primer paso es analizar la situación del sistema familiar. Pero, ¿quiénes están dispuestos a participar? ¿Dónde nacen los conflictos?
Una vez asumidas las primeras responsabilidades, es importante acudir a un experto en terapia familiar. Pero es recomendable que acudan todos los miembros de la familia. No obstante, no siempre se puede conseguir este objetivo por lo que se terminan estableciendo metas realistas y las dinámicas se transmiten a aquellos miembros más motivados.
