En este artículo queremos desarrollar todas las consecuencias del consumo de cocaína. El consumo de esta sustancia genera daños a nivel físico y psicológico, y queremos explicaros con detalle cuáles son. Asimismo, aprovechamos para ponernos a vuestra disposición como centro especializado en el tratamiento de todo tipo adicciones a sustancias.
Qué es la cocaína
La cocaína o benzoilmetilecgonina es el principal alcaloide que se extrae de las hojas del Erithroxylon Coca, arbusto que crece originariamente en América del Sur. Mediante una serie de tratamientos químicos, la pasta de coca se extrae de las hojas del Erithroxylon y se convierte en cocaína base. [1] En España, la cocaína se presenta principalmente en dos formas: el clorhidrato de cocaína (conocida como cocaína en polvo o cocaína) y la cocaína base (denominada base o crack).
Como apuntes históricos, hasta el año 1900 existían pastillas y jabones elaborados con esta sustancia a la venta en farmacias y droguerías. Ya en 1914 Estados Unidos la convirtió en una sustancia ilegal. Y en España se dio también este paso a partir de 1944, cuando en el código penal se describió como ilegal su venta, el tráfico y el consumo.
Consecuencias físicas del consumo de cocaína
Sistema cardiovascular y cerebrovascular
La cocaína es altamente cardiotóxica, pudiendo desencadenar infartos de miocardio, arritmias, insuficiencia cardíaca, hipertensión grave y muerte súbita. Es responsable del 25 % de los infartos de personas menores de 45 años que acuden a urgencias [2]. También aumenta el riesgo de ictus isquémicos y hemorrágicos, incluso entre personas jóvenes sanas. [3] A largo plazo, se asocia con aterosclerosis acelerada y hipertrofia ventricular izquierda.
Efectos respiratorios y ENT (/Oído, Nariz, Garganta)
El consumo por insuflación (snort) puede provocar hemorragias nasales, perforación del tabique nasal, sinusitis crónica, pérdida del olfato e incluso lesiones destructivas nasales (CIMDL) en aproximadamente el 5 % de los usuarios. Si se fuma (crack), puede surgir daño pulmonar grave, tos crónica, y crack-lung (una forma de lesión respiratoria).
Sistema digestivo y nutricional
La cocaína afecta y disminuye el apetito, lo que con frecuencia lleva a a una nutrición deficiente, anemia, desequilibrios metabólicos y alteraciones del perfil lipídico y glucémico. También puede provocar isquemia mesentérica, perforaciones intestinales y diarrea, especialmente en uso crónico.
Sistema renal
El uso prolongado se ha vinculado con daño renal o fallo renal, incluyendo complicaciones como rabdomiolisis.
Sistema neurológico y cerebral
La cocaína puede causar convulsiones, cefaleas, aneurismas, isquemia cerebral, pequeños infartos cerebrales y daño vascular incluso en consumo esporádico.
Se ha visto que incluso en consumidores recreativos frecuentes se detectan “mini-accidentes cerebrovasculares” repetidos.
Visión
Puede desencadenar oclusiones de la arteria o vena central de la retina, hemorragias retinianas y daño visual grave a largo plazo.
Reproducción y fertilidad
Estudios en mamíferos indican que la cocaína puede causar disfunciones gonadales, alteraciones en espermatozoides y óvulos, apoptosis y problemas en la segmentación celular [4]
Consecuencias psíquicas y mentales del consumo de cocaína
Adicción y dependencia
La cocaína genera alta tolerancia y dependencia, impulsando un consumo compulsivo a pesar de consecuencias negativas claras.
Déficits cognitivos
A largo plazo puede afectar la atención, memoria de trabajo, funciones ejecutivas, rendimiento visuo-motor y el razonamiento con base en riesgos/recompensas
Psicosis inducida por cocaína
Muchos consumidores desarrollan psicosis transitoria que incluye paranoia, delirios, etc. La psicosis paranoide inducida por cocaína (síntoma más característico) es un aparatoso cuadro psiquiátrico que presenta hasta el 70% de los intoxicados y entre el 53% y el 68% de los adictos.
Depresión, ansiedad y riesgo suicida
El sentimiento habitual después del consumo está caracterizado por depresión intensa, fatiga, anhedonia y puede incluir ideas suicidas, especialmente graves en las fases iniciales de abstinencia.
Retracción emocional y disfunción interpersonal
La dependencia psicológica cambia el procesamiento emocional: irritabilidad, agresividad, ansiedad, pánico, cambios de personalidad tipo esquizofrenia y deterioro en relaciones sociales y laborales.
Síndrome de abstinencia
Fases descritas en literatura:
Crash: cansancio extremo, hambre aumentada, irritabilidad, anhedonia.
Abstinencia (1–10 semanas): ansiedad, irritabilidad, pobre concentración y fuertes ansias de consumo.
Extinción (hasta 28 semanas): episodios esporádicos de cravings desencadenados por señales ambientales.
El uso genera problemas laborales, financieros y familiares, así como aumento de conductas violentas o riesgos legales.
Fuentes
[1] Artículo de la Asociación Española de Neuropsiquiatría
[2] Artículo de National Library of Medicine
[3] Artículo de National Library of Medicine
[4] Artículo de National Library of Medicine
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